Cortes de ruta por descamisados,

La Presidenta al inaugurar un tramo de la autopista de Córdoba a Rosario, manifestó que ella pertenece a los argentinos “que construyen la ruta, no de los que la cortan“. Criticó así a la manifestación de ruralistas descamisados que para recibirla efectuaron una sentada en la ruta de acceso, para trasmitirle simbólicamente que el fisco les había despojado hasta de la ropa. Es indudable que media un abismo entre los “queridos descamisados” de Evita, y estos denostados descamisados rurales, donde la mayoría de ellos no son “cabecitas negras”.

Autopistas con costos lanzados

Lo que no dijo la Presidenta es que por ese tramo de la autopista, de 118 Km. entre Pilar y Ballesteros, a la fecha de su inauguración se llevan pagados 758 millones de pesos, pese haber sido contratado tres años antes con ROGGIO en 288 millones de pesos. Y la cuestión no acaba allí, porque se calcula que el monto final, con accesos a las poblaciones incluidos, va a superar largamente los 800 millones de pesos. O sea casi 7 millones por kilómetro de autopista, cuando había sido contratada en poco más de 2,4 millones el km.

 Se registró así un aumento respecto lo originalmente contratado de casi tres veces en tres años, pese que el INDEC nos dice que la inflación solo llega al 7 % anual. Se trata por ende de un saqueo al fisco, muy propio de la patria contratista que asola a nuestro país desde hace cincuenta años, en el que el Estado es el que parece haber perdido hasta la camisa. Mediante modificaciones, ampliaciones y mayores costos, el contrato con el Estado en manos de un contratista avieso y de funcionarios cómplices, se convierte en una obligación interminable para el fisco, similar a la de la deuda eterna.

 Simultáneamente la Presidenta inauguró un barrio de 400 viviendas, razón por la que una nutrida y agradecida concurrencia la aplaudió en su por momentos agresivo discurso. Pero si el Estado se hubiese ahorrado los más de 500 millones de pesos cobrados demás por ROGGIO en la construcción de la autopista, podría haber inaugurado 10.000 viviendas en lugar de 400, con lo que podría haber multiplicado por 25 la concurrencia que la aplaudía.

 Parecida situación sucede con los otros dos tramos de la autopista que están en construcción por parte de las constructoras IECSA y JCR (Juan Carlos Relats). El tramo desde Ballesteros a Leones, por un total de 63 Km., que el Estado contrató con la primera y esta subcontrató con la segunda, fue pactado originalmente en 362 millones de pesos. Pero actualmente con una ejecución del 45 % ya anda en los 691 millones. Un costo de 11 millones de pesos o 3 millones de dólares el Km., cuando el costo clásico del kilómetro es del orden del millón de dólares. Resulta evidente por lo tanto que con el esfuerzo mancomunado de empresarios aviesos y funcionarios corruptos, en poco tiempo su monto original logrará triplicarse con creces.

 A su vez el tramo de Leones a Tortuguitas de 44 Km., fue contratado con la UTE IECSA – JCR en 456 millones de pesos. O sea que aun antes del comienzo de la obra, ella ya cuesta 11 millones de pesos el Km., cuatro veces y media más que los 2,4 millones el Km. que se contrataron con ROGGIO tres años atrás. Estas cifras refrendan lo manifestado por el gobernador puntano Rodríguez Saa, que ha sembrado de autopistas su provincia, quién denunció que las autopistas emprendidas por la Nación cuestan cinco veces más que las ejecutadas por San Luís.

 O sea que el total de los 224 Km. de autopistas inaugurado y en construcción, trepará a un monto muy superior a los 2.000 millones de pesos. Equivalentes al monto de las retenciones sobre seis millones de toneladas de soja (unos doscientos mil camiones de soja) suficientes para construir 50 mil nuevas viviendas, o rehacer enteramente de nuevo a Villa María.

 Estas constructoras son también conspicuas contratistas de Yacyretá, ente en el cual actualmente cualquier contrato cualunque (contratado generalmente con enormes aumentos sobre el presupuesto oficial) trepa a los 500 millones de pesos. O sea son equivalentes a las retenciones sobre un millón y cuarto de toneladas de soja (42 mil camiones de soja), sobre las 40 o 50 millones de toneladas que en Argentina se cosechan al año. De esta manera el “monumento a la corrupción” apelativo con el que de larga data se denomina a Yacyretá, con el advenimiento de los Kirchner parece haberse extendido explosivamente a todas las contrataciones de obras públicas.

 
 

Keynesianismo solo para los amigos

 El gobierno con una simplificación propia de un escolar dice que su plan es keynesiano, por las enormes sumas de dinero que despilfarra en obras públicas. Y lógicamente la patria contratista nucleada en la  Cámara de la Construcción y la Unión de Constructores aplaude este supuesto plan a rabiar, refocilándose ante la presa, para la que tiene como cómplice al guardián del zoológico. En Italia y EE.UU la construcción es manejada por la mafia; y en Argentina lo es por esas dos cámaras, aunque sus procederes son en todos los casos iguales.

 Con ese keynesianismo elemental, el gobierno olvidó enteramente los otros dos factores fundamentales a los que se refiere Keynes. Uno es la baja de impuestos, que el gobierno se empecina en mantenerlos a toda costa, e incluso en aumentarlos indirectamente mediante tarifazos sobre los servicios.  El otro es la baja de la tasa de interés, un factor fundamental para Keynes que ni el gobierno ni el Banco Central se preocupan en rebajar, dejando que los bancos cobren a sus clientes lo que quieran, dándoles absoluta libertad para depredar.

 Por esta razón recientemente un grupo de ruralistas ocupó pacíficamente la filial del banco BERSA, propiedad de otro conspicuo amigo del poder. El ahora flamante petrolero Ezkenazi, quién hace un año asumió como presidente de YPF gracias a los muy buenos oficios de Néstor Kirchner ante la española REPSOL. Para posibilitar esta transferencia poco antes de dejar el gobierno Néstor dictó incluso una resolución, con la que elevó sustancialmente las retenciones a las exportaciones de hidrocarburos.

 De esta manera deprimió el precio de las acciones de YPF, para que pudiera comprarlas su amigo Eskenazi. Pero a la par mediante la reglamentación de esa resolución, la Aduana tornó en aguas de borraja ese supuesto aumento en las retenciones. De esta manera las retenciones efectivamente pagadas por los hidrocarburos, muy lejos de los niveles teóricos establecidos, fueron inferiores incluso a la de la soja.

 Recientemente al lanzar una nueva licitación a favor de la patria contratista, asombrosamente la Presidenta  se quejó por las altas tasas de interés que cobran los bancos… a los contratistas de obras públicas para el descuento de sus certificados. El permiso para depredar de la patria financiera, no alcanza por ende a la patria contratista, lo que pone en evidencia el orden de prelación en la cadena trófica establecido por el gobierno.

 
 

Los dueños de Argentina y socios del gobierno

 IECSA era propiedad de Franco Macri, quién supuestamente se la vendió  a su sobrino Angelo Calcaterra, quién a su vez es íntimo de Lázaro Báez, el amigo íntimo de Néstor Kirchner que se ha convertido en el zar del juego en Argentina, además de otros prósperos negocios que detenta en la construcción y petroleros. Tras esa venta Franco Macri se convirtió en acérrimo kirchnerista -incluso en oposición a su hijo Mauricio- como antes fue acérrimo menemista, alfonsinista, procesista, etc. Negocios son negocios.

 Por su parte JCR es propiedad de Juan Carlos Relats, amigo íntimo de Néstor Kirchner. A grado tal que es el quién explota la glamorosa hostería super VIP de Los Sauces en El Calafate, propiedad de la pareja presidencial que tiene su domicilio personal fijado en ese mismo lugar. La habitación más barata en dicha hostería cuesta 800 dólares la noche, así que si usted quiere hacer un canje de soja por una noche (cosa un poco dificultosa), tiene que ir allí con un camioncito con cuatro toneladas de granos del  yuyo de la soja.

 Relats le paga a la pareja presidencial cinco millones de pesos al año por la explotación de la hostería. De esta manera la fortuna de la pareja presidencial según sus declaraciones juradas, se ha multiplicado por nueve en cinco años. Pasó de poco más de dos millones en el 2002, a casi 18 millones en el 2007, y sigue en ascenso. ¡Estas si que son ganancias extraordinarias, libres de riesgo climáticos, retenciones e impuestos a las altas ganancias!

 Los peajes

 Empero en su discurso la Presidenta reprochó a los ruralistas, haber “crecido mucho” y querer “llevarse todo”, sin dejar “nada para los demás”. Trató de justificar de esta manera los peajes que cobra el fisco al productor rural mediante las retenciones, para permitirle acercar su cosecha a puerto. En el mejor de los casos, el producido de ese peaje va a pagar la deuda eterna. Y en el peor de los casos, va a parar a los abultados bolsillos de los contratistas amigos del poder. De ambas maneras generalmente el producido de esos peajes queda muy lejos de donde se originaron.

 Pero la Presidenta nada dijo del peaje que esos prósperos contratistas -los nuevos dueños de Argentina desde el Proceso Militar en adelante- abonan a los funcionarios de turno, para perpetrar sus negociados y poder cobrar sus enormes sobreprecios. Y sospechosamente una de esas garitas de pago de peaje sería la Hostería Los Sauces de El Calafate, con los rumbosos pago del alquiler que de ella hace el contratista Relats a la pareja presidencial. La mujer del César no solo debe ser honesta, sino parecerlo. Una mínima pudicia presidencial hubiese desaconsejado establecer prósperos “negocios privados”, con quién paralelamente por otra ventanilla recibe enormes prebendas del sector público. Pero tras el derrocamiento del viejito Illia, la austeridad y la pudicia parecen haber sido enterradas definitivamente en Argentina por parte de los allegados al poder.

 Gobernabilidad y gobernanza con el ejemplo

 La presidenta expresó  también que “la crisis es un desafío para todos los argentinos” y que debe tomar durísimas medidas que favorezcan al conjunto, en detrimento de intereses sectoriales, como los de los ruralistas. Es evidente que para que esas durísimas medidas puedan tener un mínimo de legitimidad y consenso y sean acatadas, deben suceder simultáneamente cinco cosas:

  1. Que el gobierno sea un ejemplo vívido de honradez y austeridad, contando así con la suficiente autoridad moral para imponer esas medidas.
  2. Que la cúpula del gobierno brinde el ejemplo de desprenderse de una buena parte de los cuantiosos bienes que posee, que han acrecido sustancialmente en los últimos tiempos, para destinarlos al bienestar del conjunto de la población.  
  3. Que el gobierno pueda dar cuenta del uso esmerado y sin despilfarro de cada peso que le ingresa, con absoluta transparencia y honestidad, cosa que brilla por su ausencia en funcionarios como Jaime y De Vido.
  4. Que el esfuerzo sea parejo para todos los sectores y no haya sectores privilegiados, como lo son actualmente la patria contratista, la patria financiera, la patria petrolera y minera, y la flamante patria lúdica o del juego. Ley pareja no es rigurosa, y la ley despareja lleva al desacato y la desobediencia.
  5. Que el esfuerzo sea proporcional para los integrantes de cada sector, dado que no es lo mismo un pequeño productor rural de la zona marginal, que un gran productor de la zona núcleo, estando de por medio todos los matices intermedios.

Ninguna de estas condiciones ni individual ni en conjunto se cumplen, ni parecen tener posibilidades de cumplirse. Razón por la que se puede afirmar que los márgenes de gobernabilidad del actual gobierno en el marco actual de la crisis nacional e internacional, se están reduciendo a cero, con los enormes peligros que esta afirmación implica.

 
 

Y en este marco de enorme crisis, como si se tratara de una “tormenta perfecta”, irrumpió nada menos que la seca, que ha agravado sustancialmente todo el cuadro rural. No solo por la falta de rentabilidad en las labores agropecuarias, sino también por los aspectos emocionales que la seca conlleva, como lo sabe cualquier persona relacionada con el campo.

 El gobierno en su empecinamiento en no reducir y/o segmentar las retenciones sobre la actual cosecha, y en dejar que los formadores de precios en la cadena agroindustrial hagan lo que quieran, parece no haber calibrado adecuadamente lo decisivo que puede resultar este factor. No está enfrentándose con personas que no quieren renunciar a su renta, como fue el año pasado, sino a personas que luchan por su sobrevivencia. Cualquier manual de estrategia aconseja no confrontar frontalmente con un enemigo desesperado.

 Jaqueado por problemas emocionales por la derrota que le propinó el campo,  y por problemas  de caja que no sabe resolver (pese a que tiene posibilidad de tomar efectivas medidas al respecto, si se decide a confrontar con los banqueros) el gobierno va en directo curso de colisión a un nuevo conflicto con el campo, que le va a resultar mucho más gravoso que el del año pasado. Tuvo la astucia de forzar la firma de un convenio escrito en la reunión con la Mesa de Enlace, con la que eludió los problemas cruciales; pero esta astucia táctica solo revela su ausencia total de visión estratégica.

 
 

La  historia como farsa

 Parecería en consecuencia que está por cerrarse un largo ciclo histórico que comenzó en el `45, sesenta años atrás, en el marco del enorme conflicto de la Segunda Guerra Mundial, con la irrupción en la escena pública de una rutilante pareja presidencial. Los legendarios Perón y Evita, que invocando justicia para los descamisados de entonces, impulsaron un profundo y auténtico cambio en la sociedad argentina. Empero la zaga de proteicos lideres justicialistas que vino después despilfarró totalmente esa herencia. Llevaron oprobiosamente al país a sucesivos desastres, en nombre de una acomodaticia interpretación de la doctrina peronista, que esencia solo pretendía el ejercicio del verticalismo -pese a que Perón había dicho que su único heredero era el pueblo- para llevar adelante planes que incluso venían elaborados desde afuera.

 Hoy la pareja presidencial de Néstor y Cristina, como una parodia de aquella dramática pareja presidencial de antaño, en el marco de la actual crisis nacional e internacional parece estar destinada por la historia para cerrar definitivamente ese largo ciclo de más de medio siglo de “pejotismo”. La historia se escribe, primero como tragedia, y después como farsa.-

 Javier Llorens

 Marzo 2009

6 comentarios to “Cortes de ruta por descamisados,”

  1. Javier Llorens Says:

    Releí el escrito y advertí que cometí un error de confusión de roles, dado que el zar del juego en la Argentina es Cristóbal López y no Lázaro Baez. De todas maneras ambos son íntimos amigos del ex presidente Néstor Kirchner.

  2. Carlos Says:

    Como siempre la verdad a medias es también una falsedad a medias. Si es cierto todo lo que denuncia Javier Llorens, también es cierto que existe una Patria Sojera dirigida por las transnacionales alimenticias que el autor casi no menciona, como tampoco menciona el uso indiscrimninado de agrotóxicos sobre la población, ni la destrucción de los equilibrios ecológicos de los campos provocados por los monocultivos, entre otros aspectos de la realidad argentina actual.
    Cuando se produjo el mal llamado conflicto campo/gobierno yo sentí que nos estaban embretando en un antagonismo o un conflicto que, cualquiera sea el resultado, siempre el perjudicado iba a ser el pueblo argentino en su conjunto. De eso ya tenemos memoria ¿o no nos acordamos el enorme costo que tuvimos que pagar por el conflicto entre los militares con su doctrina de la seguridad nacional yanqui y las guerrillas con sus doctrinas marxistas? Ellos desarrollaron el conflicto y nosotros (el pueblo digo) puso la sangre y la angustia y el dolor.
    No sería bueno que hoy nos pase lo mismo. ¿O acaso la lucha entre la Patria Sojera y la Patria Contratista es nuestra lucha?

  3. Javier Llorens Says:

    En atenta respuesta a Carlos, Javier Llorens dice: mientras escribía la nota reflexionaba -una vez mas- si existía una “patria sojera”, entendiendo como patria la imbrincación descarada del estado a favor de cierta actividad.
    Luego llegué a la conclusión de que en realidad existe una “patria aceitera”, como antes había una “patria ganadera”, hoy obsoleta. Esta consistia en la vinculación del Estado con los frigoríficos y la SRA, representantes de los invernadores de ganado. La aceitera consiste en la imbricación de estas, con CIARA y el Estado, que se ve hoy representada con el senador Urquía. Y cuya manifestación mas patente fue la resolución 125 que benefició directamente a las aceiteras y cerealeras.
    En tal sentido lamento no haber agregado esta patria a las enumeradas en la nota. Pero de todas maneras ella también es un débito para el actual gobierno. Y el muy cuestionable fenómeno de la sojización, cuya crítica comparto enteramente con Carlos, es consecuencia del accionar de la patria aceitera, necesitada del grano (por su enorme capacidad instalada gracias al juego de las retenciones diferenciales) y del Estado, que castigó a las restantes labores agropecuarias.
    Por estas razones entender el actual conflicto gobierno-campo como una lucha entre una -inexistente- Patria Sojera (cuando en realidad es aceitera) y la Patria Contratista, me parece una simplificación extrema. El conocimiento es la capacidad de discernir. O sea de cernir o pasar por distintos filtros las cosas, para distinguir unas de otras.

  4. Carlos Says:

    Siguiendo con este interesante intercambio de apreciaciones e ideas quisiera en primer lugar definir con un poco más de exactitud lo que el lenguaje común ha denominado – en una evidente corrupción del sentido original del término – la patria seguida de un adjetivo, sea este “financiera” “sindical” “ganadera” “sojera o Aceitera” o “contratista”. Con esos términos entiendo que se alude a un grupo de poder capaz de utilizar a tal punto el aparato del Estado a su favor, que lo convierte, prácticamente, en una organización a su servicio.
    En este sentido entiendo que rechazar el uso de la patria sojera puede ser correcto, pero sustituirlo por la patria aceitera, me parece a todas luces limitado. Ya que reduce a una actividad menor y hasta diría secundaria, la realidad del inmenso y poderoso grupo de poder internacional constituido por empresas como Monsanto, Cargill etc que con sus agronegocios respaldados en profundas modificaciones “biotecnológicas” cubiertas por patentes comerciales, están transformando la milenaria actividad agrícola del planeta… y, desde ya, la nuestra.
    Reducir esta “patria” a Urquía y las acieteras me parece que escamotea lo central del fenómeno económico político que origina la expansión sojera en el país.
    Cuando en su momento se habló de la patria financiera, al principio uno podía equivocarse limitando el campo visual a los especuladores nativos que con sus famosas bicicletas proliferaron en la época; pero a poco andar uno se daba cuenta que esos especuladores nativos no eran más que el epifenómeno local del gran reciclaje mundial de petrodólares que la dupla Martinez de Hoz/Walter Klein implantaron en el país mediante el sistema de la deuda permanente y creciente. Y este hecho, creo, fue lo central del fenómeno. Los beneficios otorgados a los especuladores nativos fueron la base socio política necesaria para implantar la libre circulación de capitales, que era lo central.
    Del mismo modo me parece que lo central de la transformación de la actividad agropecuaria del país, no pasa tanto ni por los sembradores de soja ni por los aceiteros, sino por ese complejo de poder internacional que dejando algunos beneficiarios locales para obtener los apoyos sociopoliticos imprescindibles, se imbricó de tal forma en el Estado argentino, que modificó sustancialmente la estructura productiva agropecuaria de la Argentina. Dejando un tendal de perjuicios y perjudicados, que nos va a costar ingentes esfuerzos y luchas superar y recuperar; como todavía nos sigue costando desmontar el sistema de la deuda eterna.
    Estimado Javier, me gustaría conocer tu calificada apreciación sobre estos puntos.

  5. Javier Llorens Says:

    Contestando amablemente a Carlos -previo aclarar que no se trata de una calificada apreciación- Javier dice: comparto enteramente lo que expresa Carlos, excepto en la relativización de la “patria aceitera”. Su nombre quizás suena doméstico, pero si la llamáramos “oil” sonaría de otra manera, asociada al poder que está en la cima del mundo: el petrolero, señor de las guerras modernas.
    De hecho, dado el uso trial de sus productos, tanto como alimento para la vida humana, animal, como para las máquinas con el biodiesel, sus precios oscilan a la par del petróleo. La mitad de los ingresos de exportación de Argentina provienen de sus productos (aceite, harinas, pellets) e indudablemente sus intereses están imbricados, no solo con las cinco hermanas cerealeras, sino tambien con Mosanto y otras empresas biotecnológicas.
    Urquia es un negrazón cordobés, pero es socio nada menos que de Bunge, con la sospecha que mas que socio, es un testa di fierro (tanto en términos económicos como de lobby), dada la mala imagen política que tiene Bunge en Argentina.
    Por su parte CIARA, sabiendo que el poder mas poderoso es el que no se ostenta, ha sabido cultivar un muy bajo perfil, pero ha absorbido nada menos que a CEC, la Cámara de Exportadores de Cereales, detrás de la cual están las cinco grandes del cereal.
    En la investigación que realizamos con Mario Cafiero el año pasado demostramos que la 125 en realidad solo benefició a CIARA, que de esa manera logró zafar de las apuestas a futuro equivocadas que realizaron sus miembros en el 2007, en un mercado en alza; sin prever la incursión que se estaba mandando la aseguradora AIG en el mercado de los commodities agrícolas, para zafar de las pérdidas que venía soportando con los seguros de default que había inventado, con defectuosos cálculos actuariales de por medio. (Con ellos aseguró las hipotecas subprime y otras yerbas. Por esta razón como primera medida para salvar a sus bancos, EEUU “nacionalizo” a la AIG, medida que nadie no familiarizado con las finanzas entendía. De contrario, si se caía AIG, los bancos habrían quebrado en dominó.)
    Por esta motivo el mercado de los commodities agrícolas implosionó a fines de julio del año pasado (inmediatamente después de la caída de la 125) tras llegar a sus máximos niveles históricos, al mismo tiempo que estallaba la burbuja financiera. El hecho que haya logrado el dictado de la 125, y su empecinado sostenimiento a ultranza durante cuatro meses (los de la cosecha de la soja) muestra el enorme poder de lobby de CIARA en Argentina, en un partido en donde estaban en juego nada menos que cinco mil millones de dólares. CIARA salió con la suya, ni el campo ni el fisco se quedaron con las rentas extraordinarias de la soja, y la economía argentina y el gobierno de los K quedaron rengos para todo el viaje. Todo un enorme costo para el país, a la par que CIARA se alzaba con todos los porotos, tanto en sentido físico como figurado.

  6. andrés Says:

    Excelente y enriquecedora”tenida”.- Mercería ser editada

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